Una
futbolista de la primera división italiana se mete a monja: «Me ha convocado
Dios»
Emilia Jitaru estuvo
jugando durante diez años en la primera división (o serie A, como se dice en
Italia) de fútbol femenino. De hecho, la selección nacional rumana
quiso ficharla por la excelente calidad de su juego.
Pero al
final el balón no fue suficiente para esta joven, que decidió apartar su pasión
por el deporte y perseguir algo mucho más grande: su vocación.
“A los 21
años sentí que el deporte me estaba dando sólo alegrías momentáneas y yo tenía
un vacío interior continuo. Fue entonces cuando descubrí que había sido
convocada por Dios para llevar a cabo una misión”, ha explicado en
Il Corriere Fiorentino.
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sábado, 11 de febrero de 2012
lunes, 6 de febrero de 2012
Mi experiencia con la Ruta Monástica
TESTIMONIOS
¡¡¡Clarifícate y movilízate!!!
Se trata de conocer cómo es la vida contemplativa
profundizando y conociendo los monasterios, los diferentes carismas, los
testimonios de las hermanas, tan acogedoras y cariñosas, poco a poco y mediante
charlas sobre discernimiento vocacional, hemos ido aprendiendo mucho sobre la
consagración en la vida contemplativa.
Todo esto no sería nada si no se
acompaña de lo que a mí me ha parecido lo más importante, que es compartir la
oración, las miradas y saludos de las hermanas tan plenos de significado y tan
transformadores, estar más atenta y cerquita del Señor y muy enriquecedor
también conocer a mis compañeras de ruta, muy simpáticas e inquietas como yo.
Hemos compartido inquietudes, experiencias que no olvidaremos
nunca, y bueno, alguna se ha quedado más días realizando una experiencia con
las hermanas más tiempo, otras nos hemos comprometido a continuar clarificando,
pero yo creo que todas hemos descubierto en esta ruta qué es aquello que el
Señor quiere para nosotras y es que le digamos, como la virgen María, Señor
hágase tu voluntad. En eso estamos y con el regalo de la ruta, ahora nos
movilizamos con más alegría y paz gracias a las hermanas.
En mi caso, yo soy una chica de 32 años, de Valencia,
maestra de religión en primaria y conocí la ruta a través de Internet. Me
lancé, era el primer viaje que hacía sola pero no tenía miedo. Enseguida que
llegué conocí a las chicas y a las hermanas y bueno estaba como en familia.
Todas las excursiones a los distintos monasterios son muy enriquecedoras y
todas las hermanas son muy amables y cariñosas. Yo creo que si quieres crecer
en la fe, pasar una vacaciones esta vez con El Señor y si estas buscando dónde
Él te quiere, no puedes perder esta oportunidad, te encantará. Recuerdos a
todas y muchos besos.
MJO.
miércoles, 11 de enero de 2012
Mi llamada del Señor
Soy la hermana Alicia María del Espíritu
Santo del Carmelo de León, y fui una de las chicas que hicieron la primera Ruta
Monástica de esta Diócesis de León en el año 2008 en el Monasterio de las
Benedictinas.
En el momento en el que yo hice la Ruta Monástica
todavía no tenía definida mi vocación a la vida contemplativa, ni siquiera a la
vida religiosa pues desconocía hasta la diferencia que hay entre la vida activa
y la contemplativa, pero si que estaba viviendo un momento de interrogante en
mi vida, de hecho la primera vez que hablé con mi director espiritual mi
pregunta fue – no se cuál es el sueño que tiene Dios de mi –, así, tal cual.
En ese tiempo de discernimiento,
providencialmente una amiga me invitó a hacer esta Ruta Monástica y animada por
mi director espiritual realicé esta experiencia. Nada tenía que perder, conocer
las cosas ayuda a resolver.
Así esta experiencia de la Ruta Monástica fue,
y es, una gran oportunidad en muchos sentidos: en los tiempos de reflexión pude
ahondar en lo que es esta vocación, en la visita a cada monasterio, tuve la
oportunidad de preguntar y desmitificar todas esas dudas que se tienen sobre
esta vida, ver y conocer a las hermanas de cada comunidad con su experiencia de
vida, hablar con ellas, y con el resto de chicas que hicieron la Ruta , pude compartir muchas
cosas, un mismo sentir, buscar y ¡hasta un mismo dudar!.
Y fue en la Ruta Monástica
donde descubrí mi llamada a la vida contemplativa, posteriormente realicé la
experiencia en el Carmelo de León donde me he sentido atraída por su carisma
que se confirmó en el tiempo de ésta y meses después inicié el postulantado y
si Dios quiere el próximo mes de febrero haré la Profesión de Votos
Temporales.
Doy gracias a Dios por el don de la
vocación que me ha regalado, estoy feliz en este camino de seguimiento de
Cristo en el Carmelo, Él llena plenamente mi vida y estoy segura de que en
comunión de vida con Él mi vida desde el silencio y la soledad, es fecunda para
la Iglesia y
para todos los hombres.
Animo a todas las jóvenes que se sienten
atraídas a la vida consagrada que como María pronuncien su “Hágase” y no se
arrepentirán de haberse “Entregado al Amor”.
Siempre unida en Cristo y María.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Testimonio de una llamada de Dios y una respuesta
Puedes leer el testimonio de su vocación que ha puesto Susana en el blog de su comunidad. Ella acaba de empezar su postulantado en el Monasterio de Benedictinas de Sahagún. Pinchando en el enlace que aquí te ofrecemos lo encontrarás. Puede que te ayde a no quedarte en "admirar" sino en intentar "imitar".
lunes, 28 de noviembre de 2011
TESTIMONIO DE UNA JOVEN QUE HIZO LA RUTA MONÁSTICA EN EL 2008
Mi experiencia de la ruta…
La ruta monástica es una oportunidad de descubrir y ahondar, desde la mirada femenina, en la importancia y riqueza de la vida contemplativa en el contexto eclesial actual. La vivencia que me queda después de visitar todos los monasterios la reflejo en esta frase que escuché a un monje benedictino: “Cada monasterio es un acontecimiento del Espíritu Santo”. Los monasterios son manantiales de autenticidad, semillas del Reino que reflejan con sencillez y transparencia la búsqueda verdadera y sincera del rostro de Dios: “Oigo en mi corazón: Buscad mi rostro” (Sal 26).
La presencia de todas las monjas de las distintas comunidades y carismas, sobre todo de las hermanas más mayores, a través de sus miradas, sonrisas y testimonios me han ayudado a redescubrir el valor de la entrega. La sola presencia de estas mujeres acompañadas de su sabiduría las convierte en PRESENCIAS FECUNDAS para los demás.
Desde la soledad que permite la intimidad con Dios, el encuentro de dos amores, en la acogida y el calor de las comunidades y la oración que alimenta el deseo y el camino de adhesión a Cristo…la ruta ha resultado ser para mí un reencuentro con Cristo, conmigo misma y recuerdo de la experiencia de amor primero. Desde este camino de unificación interior deseo que se haga realidad en mi vida la frase de San Benito: “que nuestra mente concuerde con nuestra voz” (Regla de S. Benito C.19, 7).
El viaje interior iniciado en la ruta monástica continúa ahora en la sencillez de lo cotidiano, prolongándose como un tiempo de silencio interior y de discernimiento profundo, es el momento de la escucha atenta del corazón: “Escucha hija mira, inclina el oído…”(Sal 44).
Fátima García S.
La ruta monástica es una oportunidad de descubrir y ahondar, desde la mirada femenina, en la importancia y riqueza de la vida contemplativa en el contexto eclesial actual. La vivencia que me queda después de visitar todos los monasterios la reflejo en esta frase que escuché a un monje benedictino: “Cada monasterio es un acontecimiento del Espíritu Santo”. Los monasterios son manantiales de autenticidad, semillas del Reino que reflejan con sencillez y transparencia la búsqueda verdadera y sincera del rostro de Dios: “Oigo en mi corazón: Buscad mi rostro” (Sal 26).
La presencia de todas las monjas de las distintas comunidades y carismas, sobre todo de las hermanas más mayores, a través de sus miradas, sonrisas y testimonios me han ayudado a redescubrir el valor de la entrega. La sola presencia de estas mujeres acompañadas de su sabiduría las convierte en PRESENCIAS FECUNDAS para los demás.
Desde la soledad que permite la intimidad con Dios, el encuentro de dos amores, en la acogida y el calor de las comunidades y la oración que alimenta el deseo y el camino de adhesión a Cristo…la ruta ha resultado ser para mí un reencuentro con Cristo, conmigo misma y recuerdo de la experiencia de amor primero. Desde este camino de unificación interior deseo que se haga realidad en mi vida la frase de San Benito: “que nuestra mente concuerde con nuestra voz” (Regla de S. Benito C.19, 7).
El viaje interior iniciado en la ruta monástica continúa ahora en la sencillez de lo cotidiano, prolongándose como un tiempo de silencio interior y de discernimiento profundo, es el momento de la escucha atenta del corazón: “Escucha hija mira, inclina el oído…”(Sal 44).
Fátima García S.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Desde el Monasterio
Hola a todos.
Soy novicia benedicina del Monasterio de Santa Maria de Carbajal. Tal vez os pregunteis que es un novicio, es alguien que esta en periodo de aprendizaje y formación en la vida religiosa, monástica en mi caso.
Soy novicia benedicina del Monasterio de Santa Maria de Carbajal. Tal vez os pregunteis que es un novicio, es alguien que esta en periodo de aprendizaje y formación en la vida religiosa, monástica en mi caso.
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